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San Juan del Río: Un pueblo mágico que aún no tiene denominación

hace 1 día
1 min de lectura

Templos, museos, callejones y edificios históricos son los atractivos con los que San Juan del Río enamora a los visitantes

Previo al inicio de la Revolución Mexicana, Doroteo Arango recorrió descalzo las calles de San Juan del Río y jugó en el río Tagarete. A 126 años de aquellos días, el nombre de Francisco Villa resuena en cada rincón de aquel lugar de casi 12 mil habitantes, y se volvió un paso obligado para quienes quieren conocer la historia de uno de los personajes más emblemáticos del último movimiento social que marcó la historia del país.


Mario Chavarría, un hombre mayor pero con mucha vitalidad, es el encargado de ofrecer el recorrido por la cabecera municipal. Se ha convertido en todo un personaje, no solo para quienes llegan de visita, sino para los lugareños en general; su historia daría mucho de qué hablar. “Mi papá vino a hacer el servicio social aquí en San Juan del Río en 1945, conoció a mi madre que es sanjuanera, aquí se casó, se quedó mi papá. Yo hasta los 12 años me fui a estudiar a Durango porque no había secundaria”, aclaró.

San Juan del Río todavía debe completar el proceso y cumplir con las evaluaciones correspondientes; sin embargo, el municipio destaca por sus calles, templos y casonas antiguas, que evocan otro lugar en el tiempo de la historia de México. Asimismo, paisajes naturales como el Cañón de Catedral ofrecen una imagen imponente y hermosa difícil de olvidar, lo que posiciona a San Juan del Río como una parada turística ineludible.

 
 
 

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